Introducción
Este 2025 es un año super importante para Call of Duty, porque es el año en donde se ambientaba Black Ops 2, juego que fue lanzado por allá en el 2012, y que marcó un antes y un después en la franquicia, siendo para muchos el mejor Call of Duty que ha salido, y que además resultó ser la última entrega de la denominada “era dorada” de esta saga.
Por eso, al ser 2025, era de esperarse que Treyarch y Activision aprovechasen la oportunidad de lanzar una secuela directa a ese juego, y de paso, utilizar el factor nostalgia para volver a posicionarse y recuperar el hype dentro del mercado.
Para ello, Activision repitió el modelo que hizo con los últimos Modern Warfare II y Modern Warfare III, es decir, lanzar de inmediato en el año siguiente la continuación de su juego anterior. Pasamos de Black Ops 6 a Black Ops 7, pero esta vez pegando un salto de 50 años entre ambas historias.
Aunque este año la cosa sabe distinta.
No porque el juego sea distinto a Black Ops 6 (de hecho, spoiler: casi que es solo una nueva capa de pintura), sino porque el sentimiento de la comunidad sobre este juego no está en su mejor momento. Los motivos son varios, pero todo se puede reducir a una fatiga general hacia los lanzamientos anuales.
Entonces, ¿será un buen juego o en realidad ya es momento replantearse si vale la pena comprarlo todos los años? Veámoslo a continuación.
El modo historia
El modo historia de Black Ops 7 tiene dos objetivos: primero, ser una suerte de continuación de lo que vimos en la entrega anterior (BO6); y segundo, y lo más importante, es que también busca ser una secuela directa a la historia de Black Ops 2. Algo no menor, porque ese juego tenía varios finales, y hasta entonces no se sabía cuál es canon.
La premisa es bastante sencilla: en el año 2035, diez años después de los acontecimientos de BO2, Raul Menendez aparentemente vuelve a aparecer, pero en realidad se trata de un deepfake hecho por The Guild, una corporación que busca “inventar conflictos“ para enriquecerse, mediante el uso de un arma llamada Cradle, la misma que vimos en Black Ops 6.
La historia como tal me recuerda un poco a la de Advanced Warfare (2014), en el sentido de que aquí el antagonista no es una nación ni un grupo terrorista/milicia, sino que es una empresa privada del ámbito militar que busca enriquecerse con estos conflictos.
La diferencia aquí es que la historia no se centra tanto en el conflicto como tal, sino que está más enfocado en explorar la psiquis de los personajes, especialmente sus miedos o traumas de experiencias previamente vividas.
Esta premisa en el papel suena super interesante, porque promete profundizar aún más en estos personajes que no habíamos visto en mucho tiempo, y que nos dan una idea de cómo están luego de los acontecimientos de Black Ops 2.
El problema es que es eso, solo en el papel, porque francamente este modo historia no tiene pies ni cabeza.
La trama es bastante mala y aburrida, no hay momentos memorables, los plot-twists son totalmente predecibles, y lo que es peor, en ningún momento uno puede conectar realmente con los personajes y lo que sienten mientras van viviendo estas experiencias generadas por el arma de The Guild.
Quiero hacer doble click ahí, en los personajes, porque esa es fácilmente la parte más floja de la historia de Black Ops 7.
Si bien la mayoría de los personajes retornan de Black Ops 2 — incluyendo nuestro protagonista, David Mason —, el juego no hace mucho por potenciar su historia. Como mencioné antes, el juego explora los miedos de cada uno, pero el problema es que todos los miedos explorados son de situaciones que como jugadores ya exploramos en el primer o segundo juego. Es un tanto redundante. Ni hablar de los personajes nuevos, en ningún momento podemos empatizar con ellos.
¿La villana? Totalmente irrelevante. Tan irrelevante, que decidieron deshacerse de ella apenas inició la primera temporada del juego, e haciendo totalmente inútil el final del modo historia.
Mención aparte a las actuaciones y diálogos. Bastante pobres la verdad. El único que creo que se salva es Mike Harper, que coincidentemente es de los pocos que retornó con el mismo actor de voz que en el juego de 2012.
Los problemas no solo se quedan ahí, ya que la jugabilidad también ha sido comprometida en este juego.
Cuando en la presentación mencionaron que esta sería una campaña cooperativa, jamás nos íbamos a imaginar que sería exclusivamente cooperativa. Esto significa que está construida completamente como si fuera un modo multijugador/Warzone más, por lo que sí, aún cuando juegues solo, no lo estarás haciendo de manera local, sino que estarás conectado a un servidor.
Así que sí, existe el riesgo de que te va a tocar jugar con un ping alto, con mucho lag e incluso con pérdidas de paquete. Pero que sea 100% online tiene muchas otras implicancias.
Como estás conectado a un servidor no puedes pausar la partida. Hasta en zombies (que también es 100% online) tiene la opción de poder pausar momentáneamente la partida cuando estamos jugando solos. Realmente insólito.
Lo primero es que casi no hay checkpoints en caso de que mueras. Esto quizás da un poco lo mismo porque es bastante raro que ocurra, ya que uno tiene a disposición kits de autoreanimación, y lo más importante de todo, es que este juego no tiene un selector dificultad, sino que esta va aumentando progresivamente en la medida que vamos mejorando a nuestro personaje (por lo que casi siempre estaremos de par en par con los enemigos).
Lo segundo es que ya no puedes guardar el progreso de la misión y salirte de la partida. Siempre estás obligado a partir de cero en caso de que te salgas sin completar la misión. Lo frustrante de esto es que el modo zombies también ya tiene esto resuelto, ya que cuenta con la opción de guardar el progreso de una partida cuando se juega en solitario.
Y lo que a mi más me molesta de todo esto, es que al jugar solo pierdes toda la inmersión propia de un modo historia, ya que tus compañeros de equipo no se reemplazan con una IA como lo es normalmente, sino que literalmente quedas sin acompañamiento. Solamente los vas a ver en las cinemáticas, además de escucharlos por la radio mientras avanzas en la misión.
A propósito de inmersión, también hay un error relacionado a esto, ya que a veces el juego te manda a ver la cinemática con otras personas, y si esas personas tienen el micrófono activado y están hablando con alguien más, los escucharás durante toda la duración del video.
Endgame
Si hay algo que puedo destacar dentro de todo lo que está mal en este modo historia, es que Treyarch buscó darle mayor rejugabilidad al modo.
En la práctica, esto se traduce en que aquí ahora puedes subir de nivel, tanto a ti y como a tus armas, además de que ahora existe un set de camuflajes específicos para este modo. Eso es muy bueno, porque además de significar más contenido, quita esa suerte de “costo de oportunidad” que existía por estar jugando la historia en vez de estar en el modo multijugador o zombies ganando progreso.
Pero lo más importante es que ahora hay un nuevo modo de juego llamado Endgame, el cuál viene a ser como una “misión” extra al final de la historia, pero con la diferencia de que puedes hacerlo con varios jugadores conectados en un mismo lobby, y completar objetivos dentro del mapa hasta llegar a un combate final.
Endgame es básicamente el modo zombies que vimos en Modern Warfare III, una suerte de extraction shooter pero que solamente es PvE (solamente la IA te ataca, los otros jugadores son aliados).
La fórmula es distinta eso sí, ya que aquí la idea es ir mejorando tu personaje y tus armas hasta llegar al nivel 60, con lo cual ya estás listo para pelear con el final boss del modo. Además, tienes una gran variedad de habilidades y herramientas a tu disposición, lo que le agrega mucha variedad a la forma de poder abarcar las distintas tareas que uno debe hacer para progresar.
El mapa es Avalon, una ciudad ficticia ubicada en riviera francesa (que se nota que busca imitar a Mónaco). Es un mapa muy lindo la verdad, con harto detalle, siento que está muy bien logrado. Al igual que en MWZ, el local está dividido en cuatro zonas, cada una con distintos niveles de dificultad.
A mi parecer, Endgame se juega mucho mejor que ese modo Zombies, y a pesar de que los enemigos son similares (hay tanto humanos que te disparan, como los “miedos” con forma de humanoide, que básicamente son zombies con otro skin), creo que está mucho mejor balanceado. Además que el juego te invita a ir a las zonas más difíciles del mapa, y rápidamente te das cuenta que puedes estar ahí sin mucho problema. En general también tiene menos límites, se siente como un sandbox de verdad.
Además está hecho para ser completado en varias partidas. Puedes extraer tranquilamente, y al entrar a la siguiente, no tienes esa necesidad de volver a equiparte y mejorar tus armas (porque las mejoras se mantienen), por lo que el progreso se va haciendo más rápido.
Lo bueno es que ya hay confirmación por parte de Treyarch de que van a seguir agregando misiones y contenido a este modo, lo cual está super.
Multijugador
Me temo que esta parte será cortísima, porque al ser literalmente una continuación del juego anterior, la verdad es que este modo no cambió prácticamente en nada con respecto a lo que comentamos el año pasado.
De hecho, si contrastamos el salto de Modern Warfare II a Modern Warfare III con el de Black Ops 6 a Black Ops 7, aquí la diferencia es aún menor, porque el core gameplay se mantiene prácticamente igual (a diferencia de MWIII que igual hizo cambios importantes en la jugabilidad).
Aparte de la nueva capa de pintura, son dos los principales cambios introducidos: primero, el sistema de movimiento que fue refinado; y segundo, el sistema de matchmaking.
Sobre el primer punto, en el juego anterior se introdujo el sistema de omnimovimiento, que en simple es la posibilidad de deslizarte, correr y saltar en cualquier dirección (antes era solo hacia el lado donde estaba mirando tu personaje). Este año, hay leves mejoras en el movimiento, se siente levemente más fluido, pero lo más importante es que agregaron la posibilidad de saltar murallas.
Personalmente era un cambio que me tenía un poco preocupado, porque nunca he sido fan de los sistemas de movimiento más avanzados. Por suerte, esta mecánica está más orientada en agregar más dinamismo a la hora de moverse dentro de un mapa, y no tanto como para generar un skill-gap innecesario dentro de los jugadores.
El tema del matchmaking es quizás lo más importante que cambió en este juego, porque es primera vez que se atreven a volver a un sistema mucho más parecido a los Call of Duty previos a 2019, en donde el factor habilidad no era tan importante a la hora de buscar partidas. Es decir, el famoso skill-based matchmaking (SBMM) ya no es tan potente.
En el papel es esto es super bueno, porque significa que además de ya no tener tantos lobbies “difíciles” (resultando en una experiencia de juego mucho más agradable), también tiene la implicancia de que en general tendrás una mejor conexión — ya que el ping vuelve a tomar mayor protagonismo cuando se busca un servidor.
En la práctica esto es un poco más complicado. Si bien en la beta se notaba mucho el impacto de ya no tener un SBMM tan fuerte, en el juego final pareciera ser que lo subieron un poco. Al menos yo que tengo un KD promedio (1.3), sigue siendo muy común encontrarse con equipos contrarios muy complicados de manejar.
Ojo, esto igual no quita que, comparado a Black Ops 6 y otros CoDs anteriores, en este juego es mucho más fácil tener lobbies fáciles o más relajados. Además que efectivamente el tema de la conexión se nota, de hecho hasta el momento no me ha tocado en ninguna ocasión jugar en un lobby estadounidense (aquellos cuando quedo con un ping mayor a 130ms), casi siempre son en Chile (5ms) o Brasil (50ms).
Y a propósito de lobbies, este juego también reintrodujo el sistema de lobbies persistentes, es decir, que el grupo de jugadores de una partida se mantiene una vez se acaba. Esto es un tremendo cambio que se agradece mucho, porque le devuelve al juego ese factor social que tanto lo caracterizaba en su época de oro.
En términos de contenido estamos bien. Y según Treyarch, este será el Black Ops con mayor contenido post-lanzamiento.
En total hay 19 mapas de lanzamiento, y ahora que salió la primera temporada se agregan seis mapas más a la listas, de los cuales tres ya están disponibles, mientras que el resto saldrán durante las próximas semanas. Lo mismo ocurre con las armas. Hay 30 en su lanzamiento, y durante la primera temporada se agregan 4 más al listado, con dos ya disponibles desde el inicio.
Y eso es todo lo que les puedo contar la verdad.
Porque más allá de eso, no hay ninguna novedad en cómo se juega: es el típico shooter arcade que tan familiarizado estamos. Los mapas están bien (ciertamente mucho mejores que los de BO6, que eran pésimos, pero tampoco hay mucho que destacar), y gracias al SBMM reducido, uno puede divertirse más a la hora de jugar más casualmente.
Zombies
Call of Duty Black Ops 7, al igual que el juego que busca rememorar, llega con un solo gran mapa en su lanzamiento, llamado Ashes of the Damned, acompañado de mapas de supervivencia, que son partes pequeñas del mapa más grande.
Las similitudes con Black Ops 2 no solo se quedan ahí, sino que también este mapa es prácticamente una recreación del mapa de lanzamiento de ese juego: Tranzit. Mapa que es muy controversial dentro de la comunidad, pero que muchos de sus problemas estaban relacionados a las limitaciones de hardware que tenían las consolas en ese entonces.
Ashes of the Damned entonces viene a hacer lo que Tranzit no pudo: ser un mapa de gran tamaño basado en rondas, con distintas localizaciones para visitar, y un vehículo (en este caso una camioneta) para poder recorrer todo el local.
El mapa en sí me parece un éxito total. En términos de jugabilidad es muy entretenido, y cura varios de los pecados que tenía el escenario que busca recrear.
Además, con la primera temporada llegó un segundo mapa “normal” llamado Astra Malorum, que en términos de tamaño es mucho más contenido que el primero, pero igual de entretenido e interesante de jugar.
De hecho, este mapa fácilmente tiene una de las ambientaciones más distintivas en la historia del modo — un observatorio en una calavera gigante flotando en los anillos de Saturno. El sky-box, con ese planeta y el espacio de fondo, precioso.
Más allá de los mapas, parece ser que por fin Treyarch le está poniendo más misterio y horror a este modo.
La historia está agarrando un tinte más oscuro, y se está sintiendo a como era antes, en donde la íbamos descubriendo en la medida en que vamos jugando y encontrando todos los detalles en cada escenario (y no como venía siendo hasta ahora, que prácticamente nos la iban contando cada vez que se terminaba el easter egg). La ambientación también es muy rica, con hartos elementos que te dejan inmerso en el mundo y la historia que quieren contar.
¿El resto? Para bien y para mal, se juega exactamente igual a Black Ops 6. Para bien, porque sus mecánicas están más que refinadas y probadas; y para mal, porque eso deja muy poco margen para innovar.
Debido a eso, Treyarch introdujo el modo Cursed, el cual es básicamente la opción de poder jugar a estos mapas con el gameplay clásico de zombies (pre-Black Ops Cold War), esto es: partes con una pistola y granadas y tienes el sistema de puntos en donde ganas tanto por hacer daño como por matar a un zombie. Además uno puede ir desbloqueando varios modificadores para ir aumentando la dificultad.
Mención honrosa al soundtrack. Para este año decidieron hacer una suerte de remix del tema que se usó en Black Ops 2 (Damned 100ae). Es que es prácticamente igual, y al escucharlo se vienen todos los recuerdos de ese increíble 2012.
Gráficos y rendimiento
En términos gráficos, este juego es exactamente igual a Black Ops 6, lo cual de por sí no es malo porque es un juego que se ve super bien a nivel general. No trata de ser “realista” ni nada. Es fiel al estilo Black Ops, con muchos colores, un tanto más caricaturesco que otras entregas de la franquicia.
En cuanto a rendimiento general, no tengo muchas quejas. A nivel general, es un juego que está más o bien pulido, corre super fluido en la PS5, sin cuelgues ni bajadas bruscas de frames. En el lanzamiento si hubieron algunos bugs, especialmente en el modo zombies, pero han sido parchados rápidamente.
Mi queja, una vez más, está en el tema de la conexión. Sigue siendo muy común tener pérdidas de paquetes cada cierto tiempo (y ojo, es el único juego multijugador en el que me pasa).
Lo peor es que es un problema que ahora no solo afecta al multijugador y a zombies, sino que también en el modo historia. Lo encuentro realmente insólito, y como jugadores no tenemos porqué aceptar que una experiencia que es esencialmente de un solo jugador se vea interrumpida por este tipo de problemas.
¿Vale la pena Black Ops 7?
Como se podrán haber dado cuenta, Call of Duty Black Ops 7 apunta fuertemente a su comunidad, a los jugadores dedicados, aquellos que realmente sienten nostalgia de esos años en donde CoD era el gran lanzamiento del año.
En todo caso, es un guiño super necesario a su comunidad, la cual ha sido muy maltratada en los últimos años debido al excesivo enfoque de sus creadores por generar mayor retención e interés en los jugadores más casuales, y en consecuencia, para ganar más plata.
El problema es que Black Ops 7 es en el mejor de los casos mediocre. E incluso creo que estoy siendo generoso diciendo eso.
Todo se siente como un intento de mala gana para poder recuperar a una comunidad que, a pesar de que lo sigue jugando y comprando anualmente, está muy decepcionada y usualmente habla muy mal de las últimas entregas. Activision quiere tapar eso.
Por eso se armó el juego como una continuación directa de Black Ops 2, con personajes que retornan, con una historia que vuelve a esos locales que vimos hace 13 años atrás, con un sistema de matchmaking también similar a como era en esos años, también replicando ideas que en ese entonces no pudieron ejecutar bien, como lo es en zombies. Incluso se comprometieron a revisar y reducir la cantidad de skins y microtransacciones que te quitaban de la inmersión del juego.
En el papel todo eso suena super bien. Pero la ejecución es pobre.
El modo historia es pésimo, la trama es aburrida, las actuaciones y diálogos son derechamente malos, y para variar, le faltan funcionalidades (encuentro increíble que no puedas pausar la partida jugando solo) y el gameplay no es entretenido.
En el modo multijugador prometieron un SBMM más reducido, lo cual si bien se cumple, siguen intentando conducir a los jugadores hacia las playlists que sí tienen el sistema de matchmaking estricto. Y más allá de las armas y mapas nuevos, es inevitable pensar que esto es exactamente igual al juego del año pasado.
Lo único que salvo es el modo zombies. Por fin se atrevieron a hacer un mapa con carácter, y otorgarle un aire de mayor misterio y especulación a la historia.
Y bueno a pesar de todo, el multijugador es de lo más entretenido que ha tenido esta franquicia desde hace mucho tiempo gracias al sistema de matchmaking menos exigente. Eso es innegable, y en ese aspecto bravo por Treyarch por hacer que al menos se sienta como un juego mucho más relajado.
A este juego no se le ve ni se le siente ninguna pizca de pasión, ningún tipo de interés por llevar más adelante la franquicia. Solamente es un producto hecho para satisfacer al jugador más apasionado, pero entregado de muy mala manera (tipo, “aquí tienen, dejen de molestar por un rato por favor”).
Hasta el soundtrack se siente poco inspirado. Los juegos Black Ops por lo general se destacan por tener uno de los mejores OST dentro de la franquicia, pero para este año no es el caso. Lo más interesante que hay son esos remix de las canciones del multijugador y de zombies.
Ahora: a menos de un mes de su lanzamiento, Activision sacó un comunicado casi que “disculpándose” por este juego, y anunció un cambio en su estrategia para las próximos años.
Esto obviamente no es para apaciguar a las críticas por parte de la comunidad, sino al hecho de que los consumidores respondieron con su bolsillo: a este juego simplemente no le ha ido bien en cuanto a ventas (al menos para los estándares a los que CoD está acostumbrado).
Así que bueno, al menos queda la esperanza de que el juego del próximo año debería tener un poco más de cariño, y que seguirán con estas prácticas más amigables para los usuarios. No vaya a ser que se sigan cayendo con la misma piedra.































