Sony optará por una arquitectura gráfica híbrida en la PS6, combinando elementos selectivos de RDNA 5 con tecnologías anteriores para controlar costos, según el confiable insider KeplerL2. Esta estrategia pragmática recuerda al PS5, que usó principalmente RDNA 1 con ray tracing añadido manualmente. El PS5 Pro ya implementó RDNA 4 para trazado de rayos, confirmando la flexibilidad de Sony en elecciones arquitectónicas.
Los rumores indican ahora que la PS6 montará CPU Zen 6 junto a 30GB de memoria unificada, especificaciones ambiciosas en el actual mercado de memorias, que está cada vez más caro. Samsung, SK Hynix y Micron priorizan hoy HBM para IA, elevando los precios de DRAM y SSD. Sony necesita ahorros agresivos en costos para competir con la próxima Xbox, rumoreada como PC Windows disfrazada con precio superior a 1.000 dólares.

El filtrador KeplerL2 destaca que Microsoft justifica costos altos con la etiqueta «Xbox PC», pero Sony debe priorizar proposición de valor para mantener liderazgo en ventas de consolas. La PS6 incorporará reducción innovadora de almacenamiento junto a la GPU RDNA 5 parcial como medidas de contención de costos.
La consola llegará en 2028, navegando un mercado volátil donde RAM, SSD y GPUs mantienen precios elevados. Analistas ven escasez prolongada, aunque condiciones podrían mejorar para entonces. Así, Sony busca ofrecer una mejora significativa sobre la PS5, pero sin incrementos drásticos de precio.

