Los precios de la memoria RAM DDR5 han registrado una caída de hasta el 30% en algunos kits. Y es que el anuncio de TurboQuant, un algoritmo de compresión de Google publicado el 25 de marzo, sacudió al mercado de semiconductores de forma inesperada.
El algoritmo promete reducir hasta seis veces el consumo de memoria en modelos de inteligencia artificial. La noticia hizo caer las acciones de Samsung, SK Hynix y Micron en cuestión de horas.
El impacto en el precio al consumidor ha sido real, pero modesto. Un kit Corsair Vengeance RGB DDR5-6000 de 32 GB bajó de $409 a $370 en Estados Unidos. Para ponerlo en perspectiva: ese mismo kit costaba $87 hace apenas un año. En el mercado estadounidense, los precios reales solo bajaron un 1,7% en siete días. El análisis de 3DCenter.org sobre 20 productos DDR5 en Alemania mostró una caída promedio del 7,2%. Esto ocurre tras seis meses de subidas continuas entre julio de 2025 y enero de 2026.
La causa raíz del problema sigue intacta. Las grandes compañías de inteligencia artificial —OpenAI, Google, Meta y Microsoft— acaparan producción de DRAM para sus centros de datos. Esto ha dejado al mercado de consumo sin suficiente oferta. Los fabricantes como Micron y SK Hynix reportaron inventarios de tan solo 2 a 4 semanas en octubre de 2025. Los precios globales de DRAM subieron un 171,8% interanual durante ese período.
El panorama para el resto de 2026 tampoco es alentador. Samsung ya anunció a los fabricantes una duplicación de precios de DRAM desde diciembre de 2025. Los analistas proyectan aumentos adicionales de entre el 30% y el 50% por trimestre en el primer semestre del año. MSI confirmó subidas de precio de entre el 15% y el 30% en toda su línea de productos. Incluso la RAM DDR4 ha resultado afectada: kits de 32 GB que costaban $60 hace seis meses hoy superan los $150.
¿Cuándo habrá una recuperación real? Los analistas de TrendForce y DRAMeXchange estiman que la tensión en el mercado podría durar hasta mediados de 2026. Otras fuentes más pesimistas señalan que la escasez podría extenderse hasta 2027 o incluso 2028.
Así, la caída de hasta un 30% en algunos kits de RAM DDR5 es una señal positiva, pero no un punto de inflexión real en la crisis de memoria. El mercado sigue dominado por la demanda de los gigantes tecnológicos, y los precios al consumidor permanecen entre tres y cuatro veces por encima de los niveles históricos.

