Samsung enfrenta un escenario inesperado con el lanzamiento de la serie Galaxy S26. Durante años la compañía acostumbró a presentar sus nuevos modelos en enero, pero esta vez los reportes apuntan a un retraso considerable.
En noviembre se hablaba de un evento confirmado para el 25 de febrero en San Francisco, lo que parecía una fecha segura. Sin embargo, medios surcoreanos sugirieron que aún existía la posibilidad de un anuncio en enero gracias a los esfuerzos internos de la compañía.
Las últimas filtraciones no son alentadoras y apuntan a que el Galaxy S26, junto a sus variantes Plus y Ultra, no estaría disponible hasta marzo. Esto significa que los usuarios deberán esperar incluso después del Mobile World Congress, programado entre el 2 y el 5 de marzo de 2026.

El reconocido filtrador Ice Universe también confirmó que el evento se realizaría en febrero, pero que la disponibilidad real llegaría recién en marzo. Esta situación rompe con la tradición de Samsung y genera incertidumbre entre los seguidores que esperan renovar sus dispositivos.
La razón principal detrás de este retraso estaría vinculada al nuevo chipset Exynos 2600, que promete mejoras importantes en rendimiento y eficiencia. La compañía busca asegurar que el hardware esté listo para competir contra los últimos avances de Qualcomm y Apple.
El retraso podría impactar en la estrategia comercial de Samsung, ya que perdería semanas valiosas frente a sus rivales directos. Aun así, la expectativa por el Galaxy S26 sigue siendo alta y cada filtración aumenta la curiosidad de los usuarios.
Con este panorama, el próximo Unpacked se perfila como uno de los eventos más esperados y también más inciertos de la marca.

