Noruega está considerando una prohibición temporal de las gafas inteligentes en lugares donde la privacidad es especialmente importante, como escuelas, centros de salud y gimnasios con vestuarios. Y es que aegún el reporte de Associated Press, la propuesta contemplaría restringir el uso de smart glasses en:
- Escuelas, jardines de infantes y espacios infantiles como parques y clubes juveniles.
- Centros de salud.
- Gimnasios con duchas y vestuarios.
- Conciertos, eventos deportivos, playas, museos, parques y centros comerciales.
El gobierno también estudiaría exenciones para grupos vulnerables que se beneficien de estas gafas, como personas con discapacidad visual u otras necesidades de accesibilidad.
Por qué es temporal
La prohibición funcionaría como una medida de transición. Daría tiempo a las autoridades noruegas para determinar qué tipos de gafas inteligentes quedan afectadas y si se necesita una regulación permanente.
El problema central es que muchas smart glasses incorporan cámaras, micrófonos y funciones de captura que pueden grabar personas sin que estas lo noten. En vestuarios, escuelas o instalaciones médicas, esa posibilidad plantea riesgos de privacidad y protección de datos, especialmente cuando hay menores involucrados.

No sería la primera regulación
No es el primer intento de limitar estos dispositivos. En Illinois, legisladores ya trabajan en cambios a las leyes de conducción manos libres para abordar el uso de smart glasses al volante.
La propuesta noruega podría convertirse, sin embargo, en la primera prohibición nacional de este tipo. El contexto incluye además la decisión del minorista neerlandés de óptica Hans Anders de dejar de vender gafas inteligentes.
Qué falta confirmar
La propuesta aún debe enviarse al Parlamento noruego y no está aprobada. Tampoco se definió si la restricción cubriría todas las gafas con cámara, solo modelos con captura activa, o si habría reglas distintas según la marca y las funciones de privacidad.
Si se aprueba, el efecto práctico sería que los usuarios podrían tener que retirar las gafas antes de entrar a determinados espacios públicos o privados. La medida marcaría un precedente importante para la regulación de wearables con cámaras en Europa.

