La NASA y Starfish Space confirmaron que no podrán recuperar el satélite Otter, lanzado el 1 de octubre de 2026 como parte de una misión de demostración tecnológica. La nave perdió las comunicaciones durante las comprobaciones iniciales y un problema en su sistema de protección ante fallas mantiene la radio apagada por error.
Un error en el sistema de protección dejó a Otter sin comunicaciones
Starfish Space consiguió establecer contacto con Otter después del lanzamiento, pero perdió la comunicación durante la fase de puesta en servicio, cuando se activan los sistemas y se calibran los instrumentos antes de comenzar las operaciones. Desde entonces, la empresa no ha logrado restablecer un enlace bidireccional con el satélite.
Las investigaciones realizadas junto con la NASA identificaron el problema en el sistema de protección ante fallas, un software encargado de detectar anomalías y responder a ellas de manera automática. En este caso, el mecanismo mantiene la radio desactivada incorrectamente, lo que impide recuperar las comunicaciones entre Otter y los operadores terrestres.
Ambas organizaciones concluyeron que el satélite es irrecuperable, ya que cualquier intento de corregir el problema requiere enviar comandos a una nave que no puede recibirlos.
¿Qué tecnologías debía probar Starfish Space en la misión SSPICY?
La misión Small Spacecraft Propulsion and Inspection Capability (SSPICY), financiada por la NASA y dirigida por Starfish Space, tenía como objetivo aproximarse e inspeccionar objetos espaciales inoperativos de origen estadounidense en órbita terrestre baja. Para realizar estas operaciones, Otter debía probar tecnologías de propulsión, guiado, navegación y control, además de un brazo robótico articulado.
SSPICY representaba el primer lanzamiento y despliegue de Otter, así como la primera integración de los sistemas de navegación y propulsión de Starfish Space en una misma nave. La demostración también buscaba obtener información sobre las características de los desechos orbitales y evaluar tecnologías de servicio a satélites en órbita, ensamblaje y fabricación en el espacio.
A pesar de la pérdida del satélite, Starfish Space contempla continuar estas pruebas mediante futuras misiones con Otter, en las que espera recopilar información sobre el comportamiento de sus tecnologías y realizar nuevas inspecciones de basura espacial en órbita terrestre baja.

