Ming-Chi Kuo, uno de los analistas más seguidos de la cadena de suministro de Apple, publicó un nuevo análisis en el que advierte que el iPhone Ultra —el nombre que gana fuerza para el primer iPhone plegable— podría no estar disponible en tiendas hasta el cuarto trimestre de 2026. El analista también sugiere que, una vez lanzado, el dispositivo se mantendría en cantidades limitadas durante bastante tiempo.
Producción acotada desde el inicio
De acuerdo con Kuo, Apple solo contaría con entre 7 y 8 millones de unidades para vender en la segunda mitad de 2026, muy por debajo de los 30 a 40 millones que suele mover el iPhone Pro Max en un periodo similar. Esa diferencia se explicaría por los «desafíos iniciales de rendimiento» en la fabricación del panel flexible, un componente mucho más complejo de producir en masa que las pantallas convencionales.
El reporte de Kuo eleva además las expectativas de precio: habla de un rango entre 2,300 y 2,500 dólares para el modelo base, por encima de estimaciones anteriores que ubicaban el punto de partida cerca de los 2,000 dólares. Ese ajuste respondería tanto a los costos de fabricación del plegable como a la posición que Apple busca darle dentro de su catálogo, como el producto más premium de la marca.

El riesgo de la reventa
La combinación de alta demanda esperada y stock reducido es, según Kuo, terreno fértil para revendedores. El analista estima que estos podrían aplicar márgenes de entre 50 y 100 por ciento sobre el precio oficial, al menos hasta que la oferta logre equilibrarse con la demanda, algo que no anticipa antes de fin de año.
Cuándo se presentaría realmente
Pese a las dudas sobre disponibilidad, distintos reportes de la cadena de suministro coinciden en que Apple mantendría su plan de presentar el iPhone Ultra en septiembre de 2026, junto al iPhone 18 Pro y al iPhone 18 Pro Max. La discrepancia está en el tiempo entre el anuncio y la llegada real a tiendas, que según varias fuentes podría extenderse hasta noviembre o diciembre.
Este patrón de «anuncio primero, venta después» no sería nuevo para Apple: la compañía ya lo aplicó con el iPhone X en 2017, otro lanzamiento que marcó un salto de diseño y que también enfrentó restricciones de producción en sus primeros meses en el mercado.
