La segunda fase de Direct to Cell (D2C) marca un cambio en la forma en que Entel y Starlink están presentando este servicio, y ese es el punto desde el que Matías del Campo, VP de Mercado B2C de la operadora, ordena la conversación.
“Si en una primera etapa el foco estuvo en los SMS satelitales, ahora el ejecutivo pone el acento en aplicaciones conocidas como WhatsApp, Google Maps, AccuWeather y X, lo que vuelve mucho más fácil entender para qué sirve esta conectividad cuando la red terrestre desaparece”.
La conversación hacia un terreno mucho más cercano para lectura de consumo, porque Del Campo no lo explica desde la tecnología en abstracto, sino desde situaciones concretas como un viaje por una ruta sin señal, una salida a una zona remota o una actividad outdoor en la que seguir comunicado, orientarse o revisar el clima deja de ser secundario.
“Los usuarios han encontrado valor en este servicio principalmente cuando realizan viajes a zonas remotas, donde las aplicaciones de mensajería o el SMS permiten mantener contacto en zonas aisladas. En ese caso, también una app como Google Maps es especialmente útil para la navegación”.

La misma lógica se extiende a actividades al aire libre, donde la conectividad deja de ser una comodidad y pasa a cumplir una función más práctica. Revisar el clima o tener una vía de contacto disponible puede ser importante cuando el entorno cambia y ya no hay red terrestre que acompañe.
“Otro ejemplo de uso es durante actividades outdoor, donde es clave contar con aplicaciones como AccuWeather para pronósticos del tiempo; y finalmente, en situaciones de emergencias, la conexión D2C ofrece un medio de comunicación cuando no hay alternativas terrestres”.
Aplicaciones conocidas, utilidad inmediata gracias al servicio complementario de D2C de Starlink que despliega Entel
La incorporación de aplicaciones reconocibles cambia la lectura de esta tecnología, porque la saca de un terreno más abstracto y la lleva a usos cotidianos que cualquier lector puede identificar. Eso también ayuda a explicar por qué esta fase resulta más fácil de aterrizar que la anterior.
“En Chile el uso de mensajería de texto (SMS) es menor que en otros lugares del mundo, por lo que muchas personas probablemente vean hoy el uso más concreto con algunas aplicaciones compatibles”.
La tranquilidad de contar con una vía adicional en zonas donde perder señal no es algo raro. En un país con rutas extensas, geografía compleja y sectores aislados, ese factor aparece de forma bastante natural en el relato.
“Conversando con algunos usuarios, principalmente en zonas rurales, con poca densidad demográfica y geografía compleja, nos han transparentado que el servicio proporciona más seguridad en el desplazamiento de personas en rutas, senderos, zonas aisladas y mar, lo que nos llena de satisfacción, porque sabemos que salen más tranquilos de sus casas”.

Lo que resuelve y lo que no D2C
Hay que entender que el servicio no se sobredimensiona, porque la propuesta no busca replicar exactamente la experiencia de una red móvil tradicional. Lo que ofrece es una capa de respaldo cuando la señal terrestre desaparece, y eso implica también asumir diferencias en el desempeño.
“[] Las características de esta tecnología, sí hay una pequeña demora en la confirmación de recepción y en los tiempos de carga y descarga; tiene relación con la disponibilidad satelital, la zona en que se encuentra. No es la misma experiencia que en la red móvil terrestre, por lo que hay que tener considerado que hay una latencia mayor”.
La entrada al servicio puede sentirse simple para el usuario, pero sigue dependiendo de ciertas condiciones técnicas y de configuración. Parte importante de esta etapa pasa por entender bien qué necesita el equipo y en qué escenario puede activarse la conexión satelital.
“En algunos casos la conexión es automática y no es necesario cambiar la SIM. Pero sí los usuarios necesitan tener el servicio habilitado en su plan, un equipo compatible, el software actualizado (Android o iOS) y habilitación de roaming y VoLTE”.
Por eso los primeros perfiles que aparecen no son difíciles de reconocer, porque se trata de personas que ya conviven con trayectos largos o con vacíos de cobertura de manera bastante frecuente. Ahí es donde la propuesta empieza a mostrar utilidad de forma más inmediata y menos teórica.
“El servicio, por sus características, ha sido de interés de excursionistas, viajeros a zonas remotas, transportistas o personas que por sus trabajos recorren gran parte del país, y usuarios en zonas con cobertura irregular”.
Al final, la entrevista vuelve a una idea simple y fácil de leer desde el consumo, que es la expectativa de seguir conectado incluso cuando la infraestructura tradicional se corta. Ese es el punto donde esta segunda fase encuentra hoy su argumento más claro para el usuario común.
“Más allá de las limitaciones que tiene la tecnología, las personas tienen la expectativa de estar conectadas en todo momento y lugar, y el servicio D2C es un avance muy importante en este sentido”.

