MAKERphone 2.0 es un proyecto presentado en Kickstarter que propone utilizar la construcción de un teléfono móvil funcional para enseñar electrónica y programación. El equipo llega desmontado, funciona sobre redes 4G LTE y permite intervenir tanto su software como parte del hardware, con una propuesta dirigida a quienes quieren comprender cómo funciona un dispositivo en lugar de limitarse a utilizarlo.
En la práctica, el armado obliga al usuario a manipular directamente los componentes del teléfono, identificar sus conexiones y completar el montaje físico antes de utilizarlo. El aprendizaje puede continuar después sobre el software, ya que el ESP32-S3 permite programar aplicaciones en MicroPython o C++ con Arduino, modificar el comportamiento del dispositivo e instalar firmware propio.
El hardware parte por un ESP32-S3 y conectividad 4G LTE
Una vez armado, MAKERphone 2.0 funciona como un teléfono móvil real y no como una placa de desarrollo disfrazada de ejercicio educativo. Utiliza una nano-SIM para llamadas y SMS sobre 4G LTE Cat-1, mantiene compatibilidad con 2G e integra WiFi y Bluetooth para ampliar las posibilidades de conexión.
El equipo combina el ESP32-S3 con 4 MB de memoria flash y 4 MB de PSRAM, mientras que el almacenamiento adicional depende de una tarjeta microSD. La interfaz utiliza una pantalla a color de 1,77 pulgadas con resolución de 160 × 128 píxeles, un teclado físico de 12 botones y un joystick para desplazarse por los menús.
El software del MAKERphone 2.0 también queda abierto para modificarlo
La parte más interesante comienza después del montaje, porque el ESP32-S3 puede programarse directamente y el usuario no queda atado únicamente al software que viene con el teléfono. Es posible desarrollar aplicaciones propias, modificar el comportamiento del equipo e instalar firmware creado para proyectos específicos.
El dispositivo no incluye navegador web, tienda de aplicaciones ni clientes de redes sociales, una decisión que reduce las funciones predeterminadas pero deja espacio para trabajar directamente sobre el código. MicroPython permite comenzar con una sintaxis más accesible, mientras que Arduino C++ entrega una ruta más cercana al control directo del hardware.
El proyecto incorpora además VibeBoy como herramienta opcional para Windows, macOS y Linux, capaz de generar código a partir de instrucciones escritas en lenguaje natural. El código resultante puede revisarse y modificarse antes de cargarlo en el teléfono, por lo que no reemplaza el trabajo directo con Python o C++ si el usuario prefiere programar desde cero.

UMAX permite conectar sensores, cámara y circuitos propios
El puerto UMAX extiende el teléfono mediante módulos que pueden instalarse sin modificar permanentemente la placa principal. Entre ellos aparecen una cámara, altavoz, linterna, infrarrojos, sensores de temperatura y humedad, además de una placa perforada para montar circuitos desarrollados por el propio usuario.
El equipo reconoce el módulo conectado y habilita la aplicación correspondiente, con soporte para un accesorio a la vez. Esto permite que los ejercicios pasen desde programación básica sobre la pantalla y los controles físicos hacia proyectos donde el código también debe leer sensores, controlar periféricos o interactuar con electrónica añadida al dispositivo.

