Los weareables llegan a las salas de clases chilenas

Hoy en día es casi imposible que los profesores y colegios no incluyan la tecnología dentro de las salas de clases para un aprendizaje más interactivo y cercanos a sus alumnos; la tecnología es parte de nuestras vidas, y así mismo en nuestro país ya está llegando de manera educativa.

Los weareables no sólo son relojes inteligentes, sino que existe una gran gama de dispositivos especiales para cada usuario. Así es como se han presentado una serie de estos dispositivos que están especialmente enfocados para su uso en clases y que son un estreno absoluto tanto en Chile como en otros países.

Entre estos dispositivos nos encontramos con cuatro de ellos que han aterrizado a las salas de clases de nuestro país:

Bird, transforma cualquier superficie en una pizarra táctil.

Desarrollado por Muv Interactive, “Bird” es un dedal que permite reconocer todos nuestros gestos al mismo tiempo que transforma paneles, proyectores, y básicamente cualquier superficie en plataformas interactivas sin necesidad de tocarlas. El dispositivo ocupa un híbrido de sensores a través de la tecnología bluetooh. El objetivo de este dispositivo en el aula es muy variado, ya que la idea es otorgar más libertad al profesor o alumno que esté exponiendo o interactuando con otros compañeros.

Con Bird, los profesores pueden involucrar a los alumnos para que utilicen contenido interactivo desde cualquier lugar (hasta 100 pies de distancia) y en cualquier superficie. Además permite ser ocupado por hasta 10 usuarios al mismo tiempo, posibilitando a los profesores a trabajar con sus estudiantes a un nivel superior, donde éstos pueden intercambiar ideas con sus compañeros mejor que nunca.

40 MEE, la smartband que aumenta la seguridad

 40MEE usa una combinación de hardware, bluetooth y una aplicación de smartphone, fácil de usar para convertirse en una pulsera inteligente que monitorea la presencia de los miembros de un grupo, ya sea en un viaje de estudios, visita a un museo o una simple exploración.

Esto funciona así, a cada miembro del grupo se le da un reloj-etiqueta que se conecta a través de bluetooth y se puede usar durante el evento o viaje al que vaya el curso. Al  recibir el reloj, su información personal y una foto se graban en la aplicación que se puede revisar en un smartphone.

Cuando se quiere pasar lista, en vez de contar a la antigua o anotar en un libro, el líder del grupo sólo debe dar un toque a la aplicación y en segundos tendrá disponible quién está y no está presente. Esto facilita enormemente la carga del docente, quien puede vigilar de una manera mucho más óptima e interactiva a cada miembro de su curso.

 Lab4Physics, un laboratorio en tu Smartphone

 Lab4 es una aplicación desarrollada en Chile, que busca apoyar a los profesores de ciencias, para combinar la teoría con la experimentación científica. Para esto, la aplicación aprovecha los sensores que ya vienen incorporados en los smartphones y tablets, tales como el acelerómetro, rapidómetro, cámara y sonómetro para realizar experimentos prediseñados por la aplicación.

Las pruebas y experimentos realizados a través de Lab4Physics son basados en ejemplos de la vida real para ayudar a los alumnos a contextualizar la teoría y a naturalizar conceptos abstractos, esto con el objetivo de que la física se vuelva una materia mucho más comprensible y amigable para los alumnos, algo que a muchos aún no ha sido fácil.

Iván Grimberg de Arquimed, dijo:

“La tecnología es vital para que la educación mejore, ya que los niños deben estar familiarizados con un mundo digital y así estarán mejor preparados para el futuro, donde habrán trabajos que aún no existen y que están ligados fuertemente a la programación, la robótica, la nube y las redes “

Todos estos dispositivos y aplicaciones serán lanzados este año en Chile.

 

1 Comentario Unirse a la conversación →


  • Sergio Vera

    Interesante, buen artículo, mientras colegios intentar “Prohibir” el celular, Lab4 ofrece utilizar los sensores de éste como un laboratorio, he visto el tremendo potencial de aplicaciones que tiene y los bajos costos que lleva su implementación en relación a los laboratorios convencionales, el pero está en nosotros, que aun vemos es sistema educacional desde una mirada academicista, cerrando las puerta a estos procesos que necesariamente deben tener un componen de innovación asociados a ellos, hace unos años atrás se instalaron pizarras interactivas en kínder, primero y segundo básico en varios colegios a modo de piloto, el piloto fallo, no por culpa de la tecnología, sino por la resistencia al cambio, por la necesidad de repetir patrones arraigados en nuestra formación docente. Asociado a estas innovaciones debe de estar el componente de capacitación y adopción de estas nuevas formas de aprender y enseñar.