Síguenos en Google News
LPDDR6
IMAGEN REFERENCIAL

Los fabricantes de memoria temen que el boom de la IA no dure: podría no ser sostenible a largo plazo

Los fabricantes de chips de memoria DRAM y NAND flash están viviendo su mejor momento económico en años. Y es que la explosión de la demanda impulsada por la inteligencia artificial disparó sus precios y sus márgenes de ganancia hasta niveles históricos.

Sin embargo, detrás de ese auge hay una preocupación silenciosa pero creciente: que el boom de demanda no dure lo suficiente para justificar las inversiones masivas que el sector necesita hacer ahora.

El origen del problema es claro. Los grandes centros de datos de Google, Microsoft, Amazon y Nvidia están consumiendo cantidades récord de memoria HBM y DRAM de alta velocidad para alimentar sus modelos de inteligencia artificial.

Según estimaciones de Tom’s Hardware, los centros de datos absorberán el 70% de todos los chips de memoria producidos en 2026. Eso deja apenas el 30% disponible para todos los demás segmentos combinados: smartphones, laptops, PCs de escritorio y consolas. El resultado es una escasez severa y sostenida en el segmento de consumo masivo.

Los precios de la DRAM para móviles subieron más de un 70% en el último año. La NAND flash, usada en almacenamiento interno, prácticamente duplicó su precio en el mismo período.

El temor de los fabricantes tiene una lógica concreta. Construir una nueva fábrica de chips de memoria tarda entre tres y cinco años y requiere inversiones de entre $10.000 y $20.000 millones de dólares. Si la demanda de IA se desacelera antes de que esas fábricas estén operativas, los fabricantes quedarían atrapados con capacidad excedente y precios en caída libre. Es el ciclo histórico de auge y caída que ya vivió la industria en 2018 y en el período pospandemia.

Micron, uno de los tres fabricantes globales de DRAM junto a Samsung y SK Hynix, lo advirtió con claridad: su CEO Sanjay Mehrotra señaló que las limitaciones de suministro probablemente persistan «más allá de 2026», pero reconoció que la demanda de IA es inherentemente impredecible.

La paradoja actual es que nadie quiere quedarse fuera del boom, pero tampoco quiere sobreinvertir. Samsung y SK Hynix recortaron la producción de NAND durante 2024 y 2025 para priorizar la fabricación de chips HBM de alta rentabilidad.

Ahora que los precios de NAND también subieron con fuerza, no han anunciado expansiones significativas de capacidad productiva en ese segmento. El CEO de Phison, Khein-Seng Pua, confirmó que la producción de NAND para 2026 está prácticamente comprometida en su totalidad. Eso significa que no habrá alivio de precios en el corto plazo para los consumidores que quieran comprar smartphones, laptops o discos SSD.

Las consecuencias para el usuario final son concretas y ya se están materializando. La consultora IDC advirtió que los smartphones de gama baja y media podrían volver a comercializarse con 4 GB de RAM para mantener precios competitivos, justo cuando los sistemas operativos y aplicaciones exigen más recursos.

El precio promedio de las PCs podría subir hasta un 8% en 2026 por el encarecimiento de la memoria. Goldman Sachs estimó alzas de hasta un 80% interanual en los precios de la DRAM. Expertos de Kingston recomendaron directamente a los consumidores actualizar sus equipos ahora, porque «no se espera una caída de precios en el corto plazo». Los analistas son claros: la era de la RAM barata llegó a su fin, y el horizonte más optimista para ver alivio en precios apunta recién a 2028, cuando nuevas fábricas y procesos de fabricación comiencen a operar a plena capacidad.

Fuente

Síguenos en Google News