Durante años, la pantalla y el procesador fueron los elementos más costosos dentro de la lista de materiales de un iPhone. Sin embargo, esa jerarquía cambió por completo con el iPhone 18 Pro, donde la memoria se convirtió en el componente que más pesa dentro del costo total de fabricación.
De acuerdo con TrendForce, la memoria representaba apenas 10% del costo de componentes en el iPhone 17 Pro. En el modelo de 256 GB del iPhone 18 Pro, esa proporción ya se sitúa en torno al 34%, y la firma estima que superará el 40% durante la primera mitad de 2027, consolidando un cambio estructural en la economía de fabricación del dispositivo.
Un salto de precios sin precedentes en DRAM
El incremento en el costo de la memoria está directamente relacionado con la crisis global de suministro de DRAM y NAND. Según estimaciones de la firma TechInsights, Apple pagaba alrededor de 39 dólares por los módulos de 12 GB de memoria DRAM utilizados en el iPhone 17 Pro.
Con la llegada de los nuevos módulos LPDDR6 para el iPhone 18 Pro, ese costo se elevaría hasta cerca de 145 dólares, lo que representa un aumento cercano al 270% en el precio unitario de este componente. Solo este cambio ya elevaría el costo total de materiales del dispositivo en aproximadamente un 25%.

El almacenamiento también se encarece
Además de la memoria RAM, el almacenamiento NAND también registra fuertes subidas de precio. Algunas estimaciones sitúan el costo del módulo NAND de 1 TB utilizado en el iPhone 18 Pro Max por encima de los 250 dólares, lo que lo convertiría en el componente individual más caro de todo el dispositivo.
Si se suman los costos de DRAM y NAND en la variante de 1 TB, ambos componentes juntos podrían rondar los 400 dólares, un incremento que empujaría el costo total de fabricación de esa versión hasta unos 300 dólares más que el modelo equivalente de la generación anterior.
Procesador y pantalla, sin grandes cambios
A diferencia de la memoria, otros componentes clave del iPhone 18 Pro mantendrían costos relativamente estables. El procesador, que utilizaría el nuevo chip A20 Pro fabricado con un proceso de 2 nanómetros, no mostraría variaciones significativas en su costo de producción respecto a la generación anterior.
De manera similar, el costo del panel de pantalla podría incluso registrar una ligera disminución. Esto confirma que el encarecimiento del dispositivo no se debe a mejoras generalizadas en todos sus componentes, sino específicamente al alza extraordinaria en los precios de la memoria.
Qué significa esto para el precio final
Aunque el costo de fabricación aumentaría cerca de un 38%, los analistas no esperan que Apple traslade ese incremento de forma proporcional al precio de venta al público. Según estimaciones de mercado, el aumento en el precio final del iPhone 18 Pro rondaría los 200 dólares, lo que implicaría que Apple asumiría parte del sobrecosto reduciendo su margen de ganancia por unidad.
Algunas proyecciones sitúan el precio del iPhone 18 Pro por encima de los 1,399 dólares, frente a los aproximadamente 1,199 o 1,299 dólares de modelos anteriores según la configuración. En el caso del iPhone 18 Pro Max, el aumento podría ser todavía mayor, especialmente en las versiones con mayor capacidad de almacenamiento.
Un problema que afecta a toda la industria
Este encarecimiento no es exclusivo de Apple. La escasez de memoria a nivel global ha sido impulsada en gran parte por la creciente demanda de componentes destinados a centros de datos de inteligencia artificial, lo que ha reducido la disponibilidad de chips DRAM y NAND para fabricantes de smartphones.
Empresas como Samsung y SK Hynix, principales proveedoras de memoria para Apple, se han visto beneficiadas por este aumento de precios, mientras que fabricantes de dispositivos finales como Apple enfrentan el desafío de equilibrar costos más altos sin afectar demasiado la demanda de sus productos.
Un cambio de paradigma en los costos de fabricación
El caso del iPhone 18 Pro ilustra un cambio profundo en la estructura de costos de los teléfonos de gama alta. Durante años, el procesador y la pantalla dominaron las conversaciones sobre el precio de fabricación de un smartphone.
Ahora, con la memoria absorbiendo entre un tercio y más del 40% del costo total, la industria enfrenta una nueva realidad donde la disponibilidad y el precio de los chips de memoria podrían convertirse en el factor determinante para el precio final de los próximos dispositivos móviles, no solo de Apple, sino de toda la industria de smartphones premium.

