Síguenos en Google News

Los celulares de menos de US$200 caerían 40% hacia 2030: 230 millones de equipos menos cada año

Síguenos en Google News

El mercado de smartphones económicos podría sufrir una fuerte contracción durante los próximos años. Un nuevo pronóstico de Counterpoint Research estima que los envíos globales de teléfonos con precios inferiores a US$200 caerán cerca de 40% entre 2025 y 2030, lo que equivale a más de 230 millones de unidades menos por año al final de la década.

La proyección no implica que desaparezcan por completo los celulares baratos, sino que será más difícil encontrar modelos nuevos realmente económicos con especificaciones competitivas. Al mismo tiempo, el mercado total de smartphones se recuperaría hasta acercarse a los volúmenes de 2025, con cerca de 1.200 millones de unidades anuales en 2030.

El alza de costos golpea la gama de entrada

El principal motivo de esta caída sería el encarecimiento de componentes esenciales, especialmente memorias y chipsets. Counterpoint vincula parte de la presión con la demanda impulsada por la inteligencia artificial, que compite por capacidad de producción de DRAM, almacenamiento y silicio avanzado.

En la gama de entrada, pequeñas alzas de costos tienen un efecto mucho mayor. Un aumento de apenas algunos dólares en memoria, procesador, pantalla o conectividad puede eliminar el escaso margen que obtiene una marca con un celular de US$100, US$150 o US$200.

Además, las exigencias mínimas del mercado también aumentan. Incluso los equipos más baratos deben ofrecer conectividad 5G en cada vez más regiones, pantallas de mayor resolución y frecuencia, cámaras aceptables, baterías grandes, más almacenamiento, protección de seguridad y soporte de software durante varios años.

Los modelos sobre US$200 crecerán

Mientras el segmento bajo los US$200 retrocedería 40%, Counterpoint espera que los envíos de teléfonos de US$200 o más crezcan aproximadamente 26% hacia 2030. La explicación combina precios promedio más altos, una migración de consumidores a gamas superiores y fabricantes menos dispuestos a sostener líneas de productos con márgenes muy reducidos.

SegmentoTendencia prevista entre 2025 y 2030
Smartphones bajo US$200Caída aproximada de 40%
Unidades anuales bajo US$200Más de 230 millones menos
Smartphones de US$200 o másCrecimiento aproximado de 26%
Mercado global totalCerca de 1.200 millones de unidades en 2030

El cambio podría favorecer a las marcas que tienen capacidad de negociar grandes volúmenes de componentes y distribuir sus costos de software en muchos equipos. También puede empujar a fabricantes como Xiaomi, Samsung, Motorola, realme, TECNO, Infinix y HONOR a concentrar sus propuestas más agresivas en el rango de US$200 a US$300, donde existe algo más de margen para incluir mejores componentes.

Qué significa para Chile

En Chile, esta tendencia podría traducirse en menos alternativas nuevas en la franja más baja de precios, sobre todo en modelos con buena cantidad de almacenamiento, 5G, NFC o soporte de actualizaciones prolongado. El efecto dependerá del dólar, impuestos, costos de importación, promociones de operadores y decisiones de cada marca local.

La consecuencia más probable no es que desaparezcan los celulares económicos, sino que el “piso” de precio para un teléfono recomendable suba. Es posible que las marcas mantengan equipos muy baratos, pero con recortes más evidentes en procesador, memoria, cámaras, carga rápida, actualizaciones o conectividad.

También podría crecer la importancia de las promociones, equipos reacondicionados certificados y modelos de una generación anterior. Para un comprador con presupuesto limitado, un teléfono de gama media rebajado podría ofrecer una relación precio-prestaciones bastante mejor que un modelo nuevo de entrada con especificaciones demasiado ajustadas.

Un mercado menos accesible

El informe retrata un cambio estructural: aunque se venderán muchos smartphones en 2030, una proporción menor corresponderá a teléfonos de menos de US$200. La presión de costos, los requerimientos de hardware y las expectativas de los usuarios hacen que el segmento más básico sea cada vez menos rentable para las marcas.

Para los consumidores, el reto será encontrar un equilibrio entre precio, memoria, conectividad y años de actualización. En ese escenario, comparar con cuidado antes de comprar —y no guiarse solo por la cantidad de megapíxeles o el tamaño de la batería— será más importante que nunca.