Las ventas de la PlayStation 5 en Japón acaban de registrar una caída histórica, y la causa directa es el nuevo aumento de precios que Sony implementó el pasado 2 de abril. Y es que en la primera semana posterior al alza, las cifras de ventas de la consola se desplomaron hasta las 13.539 unidades, un número muy por debajo de lo habitual para el mercado japonés, donde la PS5 ha mantenido históricamente una presencia dominante.
El contexto es importante. La semana previa al alza fue completamente opuesta: los consumidores japoneses se lanzaron en masa a comprar consolas antes de que entraran en vigor los nuevos precios, generando un pico artificial de ventas que hizo que el contraste posterior fuera aún más brutal.
Por lo tanto, el colapso de ventas de la semana siguiente no fue solo una caída, sino el inevitable rebote negativo tras ese frenesí de compra preventiva.

Los nuevos precios en Japón son parte de un ajuste global que afecta a todos los modelos de la familia PlayStation. La PS5 estándar pasó a costar $649,99 en Estados Unidos, la PS5 Digital Edition a $599,99 y la PS5 Pro a $899,99, lo que representa aumentos de entre $100 y $150 según el modelo. Es decir, desde su lanzamiento en 2020, la consola ha acumulado alzas que la ubican hoy entre $150 y $300 por encima de su precio original de lanzamiento. Sony justificó la medida señalando «presiones persistentes en el panorama económico mundial» como factor determinante.
En este escenario, Xbox aparece como el beneficiario inesperado. Las ventas de la Xbox Series X/S en Japón repuntaron en las mismas semanas en que la PS5 perdía atractivo por precio, ganando terreno en un mercado donde Microsoft históricamente ha tenido una presencia marginal.
Sin embargo, vale no exagerar el alcance de ese repunte: Japón sigue siendo territorio dominado por Nintendo y PlayStation, y las cifras de Xbox, aunque mejoradas, siguen siendo estructuralmente pequeñas comparadas con sus rivales locales.
Así, el aumento de precio de la PS5 revela una tensión creciente dentro del ecosistema PlayStation: mientras la consola sigue siendo enormemente popular a nivel global con más de 92 millones de unidades vendidas desde 2020, cada nuevo ajuste al alza erosiona la accesibilidad del producto y abre una ventana para que la competencia y el mercado de segunda mano ganen protagonismo en países sensibles al precio como Japón.

