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La ley EU KIDS Act podría cambiar los videojuegos online: qué propone y por qué preocupa

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Una propuesta de la Comisión Europea para proteger a los menores en internet también incluye a los videojuegos online. Y es que la Comisión Europea presentó el EU KIDS Act el 17 de septiembre como una propuesta para reforzar la seguridad de los menores en servicios digitales, incluidos los videojuegos online. El objetivo declarado es que las plataformas que usan niños y adolescentes adopten protecciones desde su diseño. No es una ley vigente ni una prohibición general de jugar por internet.

Para los juegos, el borrador contempla medidas contra funciones que puedan fomentar un uso excesivo entre menores, como ciertas recompensas por iniciar sesión a diario o pérdidas de beneficios por dejar de jugar. También propone restringir el contacto no deseado con otros usuarios y ofrecer controles para gestionar contenidos e interacciones. En la propuesta, «menor» se refiere a una persona de menos de 18 años.

La cuestión de la edad es otro punto sensible. Los proveedores de juegos podrían necesitar mecanismos para distinguir a menores de adultos cuando deban aplicar protecciones diferentes. Sin embargo, los requisitos previstos para videojuegos no son idénticos a los de las redes sociales: el borrador permite métodos proporcionados de estimación de edad y no exige en todos los casos la misma solución de verificación. Afirmar que cada jugador tendrá que subir su documento de identidad sería ir más allá de lo que establece el texto actual.

Por qué preocupa a Stop Killing Games

Stop Killing Games busca evitar que un título comprado quede inutilizable cuando su editor apaga los servidores oficiales. Desde esa perspectiva, sus promotores temen que nuevas obligaciones para quienes operan juegos online puedan complicar el funcionamiento de servidores comunitarios que mantienen vivos títulos abandonados por sus empresas.

La preocupación también alcanza a estudios independientes y proyectos pequeños. Adaptar un juego a controles de edad, herramientas de moderación y otras medidas de seguridad podría exigir recursos que no todos tienen. Se trata, por ahora, de una advertencia sobre posibles consecuencias de la propuesta, no de un efecto ya comprobado de una ley en aplicación.

El alcance del término «videojuego online» añade incertidumbre. Un análisis publicado en GamesIndustry.biz señala que la definición del borrador es amplia y podría abarcar desde juegos multijugador evidentes hasta títulos distribuidos digitalmente con determinados componentes conectados. Qué casos quedarían sujetos a cada obligación dependerá de la redacción final y de cómo se interprete la norma.

Qué ocurrirá ahora

La propuesta debe pasar por el Parlamento Europeo y los Estados miembros antes de convertirse en ley, y su contenido puede modificarse durante ese proceso. Por eso, todavía no hay una fecha en la que estas medidas vayan a cambiar el acceso a los juegos online ni condiciones definitivas para los servidores privados.

El debate enfrenta dos objetivos que no tienen por qué ser incompatibles: proteger a los menores y permitir que los juegos sigan funcionando cuando termina el soporte oficial. La clave estará en si el texto final distingue con suficiente claridad entre grandes plataformas comerciales, estudios pequeños y comunidades que preservan juegos antiguos.