Donald Trump aseguró que Apple comprará chips fabricados por Intel, según una publicación reciente que retoma la relación entre ambas compañías en el negocio de semiconductores. La declaración llega en un momento en que distintos reportes ya venían apuntando a conversaciones preliminares entre Apple e Intel para que la firma de Santa Clara produzca parte de los procesadores usados en dispositivos de Cupertino.
La información todavía no confirma qué chips ni qué equipos específicos estarían involucrados, pero sí refuerza la idea de un acercamiento estratégico entre ambas empresas.
Esto encaja con la necesidad de Apple de reducir su dependencia de TSMC y sumar otra vía de fabricación para parte de su catálogo. Los informes previos hablaban de que Intel podría encargarse de algunos chips de gama baja de la serie M para Mac y iPad, usando su proceso 18A.

En paralelo, también se ha mencionado que la compañía podría fabricar una porción de futuros chips para iPhone, aunque eso sigue sin confirmación oficial y, por ahora, queda en el terreno de los rumores.
La posible vuelta de Apple a Intel no implicaría que los procesadores dejen de ser Apple Silicon. El diseño seguiría a cargo de Apple, mientras Intel se limitaría a la fabricación. Eso permitiría mantener la misma arquitectura y el rendimiento previsto por Apple, pero con una línea de producción alternativa.
Estados Unidos lleva años empujando a sus grandes tecnológicas a fortalecer la fabricación local, y un acuerdo con Intel serviría para reforzar esa agenda.
Por ahora no existe un anuncio formal de Apple sobre este cambio, pero el comentario de Trump vuelve a poner el tema en el centro de la conversación. Si el acuerdo se concreta, podría marcar uno de los giros más relevantes en la estrategia de chips de Apple desde el fin de su era con Intel en los Mac.

