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Kingston celebra los 100 millones de unidades vendidas de su SSD A400 demostrando que el formato SATA no morirá pronto

Las unidades de almacenamiento en estado sólido (SSD) se consagraron como la actualización de hardware más revolucionaria para cualquier computador hace aproximadamente una década. Si bien esta tecnología existía previamente, su uso estaba restringido a entornos corporativos e industriales debido a su altísimo precio de fabricación. Kingston acaba de confirmar la venta de 100 millones del SSD A400 desde su lanzamiento comercial en el año 2017.

Al masificarse en el mercado de consumo, los valores del SSD comenzaron a descender de forma considerable. Todos iniciamos este cambio con las clásicas unidades SSD SATA, y aunque la irrupción del veloz estándar M.2 nos hizo pensar que no había motivos para mirar atrás, el fabricante Kingston tiene una opinión muy distinta.

Todavía recordamos aquellos primeros módulos como componentes sumamente costosos que, para el usuario promedio, parecían un lujo innecesario. Había que desembolsar cifras enormes por capacidades ínfimas de apenas 128 GB, espacio que rápidamente colapsaba al instalar el sistema operativo y un par de programas esenciales. A pesar de ser un producto premium en esa época, la experiencia era tan fluida que nadie quería regresar jamás a los lentos discos duros mecánicos (HDD).

La sorprendente vigencia del estándar SATA frente al formato M.2

Kingston A400 foto 1

El salto generacional desde un disco duro tradicional hacia el primer disco de estado sólido se siente como verdadera magia, pasando de soportar largos minutos de carga para arrancar el computador a demorar tan solo un par de segundos.

Y es que también el SSD SATA sirvió por mucho tiempo como una excelente forma de revivir esos viejos notebooks con HDD. Si bien estos equipos podían contener un buen hardware como procesadores Intel Core i5, Core i7, AMD Ryzen 5 o Ryzen 7, con 8GB de RAM, su cuello de botella era el disco mecánico.

Pues bien, esas frustrantes congelaciones de pantalla al abrir carpetas desaparecieron por completo. Hoy, Kingston nos refresca la memoria confirmando que el clásico modelo A400 con interfaz SATA sigue siendo un éxito rotundo, alcanzando un hito histórico de ventas en una época donde los precios del almacenamiento fluctúan y las miradas de los jugadores apuntan casi exclusivamente al formato M.2.

Esta increíble cifra récord aterriza en un momento peculiar, justo cuando existían fuertes rumores de que gigantes como Samsung detendrían la producción de esta arquitectura.

Afortunadamente, esto no ocurrió, lo cual es una excelente noticia para aquellos compradores que siguen prefiriendo este tipo de hardware porque resulta más amigable con el bolsillo, tiene el desempeño suficiente para sus tareas diarias o simplemente porque sus tarjetas madre carecen de puertos de expansión modernos.

Velocidades sólidas para trabajar y jugar con el Kingston A400

El emblemático SSD SATA Kingston A400 se posicionó rápidamente como la principal opción de entrada de la marca, ofreciendo tasas de lectura de hasta 500 MB/s y una velocidad de escritura que ronda los 450 MB/s. Estas métricas podrían parecer modestas si se contrastan con las velocidades extremas de los actuales componentes NVMe, pero hay que tener en consideración que el límite físico de la propia conexión SATA ronda los 550 MB/s, por lo que el nivel técnico alcanzado es excelente.

Además, la gran mayoría de los usuarios no requiere realmente aprovechar los múltiples gigabytes por segundo que brindan los modelos de nueva generación, haciendo que el ahorro financiero valga totalmente la pena.

En la práctica cotidiana, utilizar una de estas tarjetas como unidad secundaria para guardar fotografías, videos o instalar videojuegos no representa ningún tipo de deficiencia ni pérdida de fluidez apreciable. Al final del día, el impacto verdaderamente importante de la industria fue motivar la transición masiva y lograr sustituir de una vez por todas a los platos magnéticos como cerebros principales de almacenamiento, despidiendo para siempre las horribles ralentizaciones que afectaban nuestra productividad.

¿Cuáles son las grandes ventajas de instalar un SSD SATA en un computador antiguo?

Añadir una unidad de estado sólido con conexión SATA en un computador con varios años de antigüedad es la intervención técnica más barata y eficiente que puedes ejecutar para multiplicar la vida útil de tu máquina. Al contrario de los veloces formatos M.2 que demandan conectores de última generación en la placa base, el cableado SATA es un estándar global que asegura compatibilidad directa con prácticamente cualquier equipo ensamblado en los últimos quince años.

Esta sencilla modificación anula el ruido de las piezas móviles, rebaja la temperatura interna del chasis y acelera drásticamente el encendido de Windows, convirtiendo un computador obsoleto y frustrante en un centro de estudio y trabajo ágil que no sufrirá tirones al navegar por internet o trabajar con herramientas de ofimática.

¿Usaste alguna vez un SSD SATA Kingston A400?

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