Hisense presentó el Hisense A10, un smartphone que busca combinar las ventajas de la tinta electrónica (e-ink) con la versatilidad de una pantalla convencional. Para ello, incorpora una pantalla e-ink de 6,13 pulgadas en el frontal y ofrece como accesorio una pantalla LCD desmontable, que se acopla magnéticamente a la parte trasera del dispositivo.
La pantalla adicional permitirá utilizar aplicaciones y contenidos que no se adaptan bien a la baja tasa de refresco de la tecnología e-ink. Aunque Hisense todavía no ha revelado sus especificaciones, sí confirmó que este accesorio se venderá por separado, por lo que no estará incluido con el teléfono.


En cuanto al hardware, el Hisense A10 contará con conectividad 5G, Android 16 y un procesador Snapdragon de 4 nm, cuyo modelo aún no ha sido anunciado. El dispositivo tendrá un precio aproximado de 4.000 yuanes (unos 590 dólares), mientras que la pantalla LCD opcional podría costar alrededor de 3.000 yuanes (unos 440 dólares).
La propuesta recuerda al Bigme Hibreak Dual 2, aunque con una diferencia importante: mientras el modelo de Bigme integra una segunda pantalla LCD fija en la parte trasera, el Hisense A10 apuesta por un módulo desmontable que permite elegir cuándo utilizar una pantalla convencional y cuándo aprovechar las ventajas de la tinta electrónica.
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