DxOMark publicó su análisis completo del Samsung Galaxy S26 Ultra y los resultados muestran una evolución real respecto al Galaxy S25 Ultra, aunque insuficiente para alcanzar al iPhone 17 Pro en la clasificación general. El S26 Ultra obtuvo 167 puntos, frente a los 161 del S25 Ultra.
Es una mejora de seis puntos, consistente con el salto generacional que Samsung promovió en su presentación. El iPhone 17 Pro, sin embargo, mantiene una ventaja clara con 171 puntos en la misma escala.
Los avances del S26 Ultra son concretos y medibles. El sensor principal de 200 MP con apertura f/1.7 entrega mayor nitidez en fotografía diurna que su antecesor. DxOMark destacó especialmente la mejora en el rango dinámico en exteriores y la precisión del balance de blancos en condiciones variables de luz. El teleobjetivo periscópico de 50 mm también mejoró su rendimiento en zoom óptico y digital frente al S25 Ultra, con menos degradación de bordes al alejarse del alcance óptico nativo.

El video fue el área con mayor progreso. La estabilización electrónica mejoró notablemente, especialmente en grabación mientras el usuario camina.
La gestión del ruido en escenas nocturnas también es superior al modelo anterior. Aun así, el iPhone 17 Pro mantiene ventaja en la consistencia del color durante grabaciones en interiores con luz artificial y en la gestión del audio direccional, que DxOMark también evalúa dentro de su puntuación de video.
El zoom sigue siendo el punto más débil del S26 Ultra en términos relativos. El iPhone 17 Pro Max, con su teleobjetivo tetraprisma de 65 mm, produce imágenes más nítidas a distancias largas. El S26 Ultra cierra parte de esa brecha respecto al S25 Ultra, pero no la elimina. La cámara frontal de 12 MP del S26 Ultra obtuvo 107 puntos en selfies, la misma puntuación que el iPhone 17 Pro en esa categoría, lo que indica que en fotografía delantera ambos dispositivos son prácticamente equivalentes.

