La Nintendo Switch 2 enfrenta un problema que Nintendo no generó pero que sí le está pasando la cuenta. La escasez global de memoria NAND flash, impulsada por la demanda de centros de datos de inteligencia artificial, está encareciendo las tarjetas MicroSD Express a un ritmo preocupante.
Según un informe de TrendForce citado por Bloomberg, los precios de los contratos NAND podrían subir hasta un 90% durante el primer trimestre de 2026. En Japón, el mercado doméstico de Nintendo, los precios ya subieron de forma significativa desde el lanzamiento de la consola.
El impacto se traduce directamente en menos ventas de juegos. Nintendo reportó en su último informe financiero que, a finales de 2025, se vendieron 2,18 juegos por consola.
El dato es llamativo comparado con los 3,88 juegos por consola que registró la Switch original en el mismo punto de su ciclo de vida. Los dueños de Switch 2 no compran menos porque no quieran: compran menos porque primero deben resolver el problema de espacio.
La Switch 2 viene con 256 GB de almacenamiento interno. Parece suficiente, pero juegos de terceros como Final Fantasy 7 Remake Intergrade requieren más de 90 GB de instalación por sí solos. El problema se agrava con las Game-Key Cards, el formato físico que empresas como Square Enix han adoptado.

Estas tarjetas solo incluyen datos mínimos en el soporte físico y obligan a descargar el grueso del juego, consumiendo el almacenamiento disponible.
Nintendo intentó frenar el alza de precios en sus accesorios de primera parte, convenciendo a algunos retailers de aceptar un margen menor. Eso no garantiza que el precio se mantenga estable a largo plazo. Un analista de Bloomberg señala que los precios de memoria y almacenamiento podrían no estabilizarse antes de 2028. Si la situación se prolonga, el riesgo real es que los desarrolladores de terceros reduzcan su apuesta por la plataforma al ver que sus juegos se venden menos de lo esperado.

