Apple enfrenta un posible incremento en los precios de sus próximos iPhones y MacBooks debido a cambios en la cadena de suministro. Según reportes recientes, TSMC planea aplicar el mayor aumento de precios en años para sus procesos de fabricación de semiconductores.
La compañía taiwanesa es el principal proveedor de chips para Apple, incluyendo los procesadores de la serie A y M. El alza en costos estaría relacionada con la transición hacia nodos más avanzados, como el de 2 nanómetros, que requieren inversiones millonarias en infraestructura.
Este ajuste impactaría directamente en los dispositivos de Apple, que dependen de la eficiencia y potencia de los chips fabricados por TSMC. Los analistas estiman que el incremento podría traducirse en un alza de entre 50 y 100 dólares en los precios finales de los productos.

El cambio llegaría en un contexto donde Apple ya enfrenta presión por mantener márgenes de ganancia en un mercado competitivo. Los consumidores podrían ver reflejado este aumento en los modelos que se lancen durante el segundo semestre de 2026.
Además de los iPhones, los MacBooks con procesadores de la serie M también estarían sujetos a este ajuste. La transición hacia nodos más pequeños promete mejoras en rendimiento y eficiencia energética, pero con un costo mayor para la producción.
Aunque Apple no ha confirmado oficialmente los precios, se espera que el iPhone 18 base supere los 999 dólares, mientras que los modelos Pro podrían acercarse a los 1.299 dólares. Los MacBook Pro con chips de nueva generación también rondarían cifras superiores a los 2.000 dólares.
El aumento en los costos de TSMC marca un desafío para Apple, que deberá equilibrar innovación con accesibilidad en sus próximos lanzamientos.

