Apple está preparando una de las actualizaciones más ambiciosas de su historia para el iMac. Y es que la compañía de Cupertino habría enviado ya una propuesta formal a Samsung y LG para el desarrollo de un panel OLED a medida.
La solicitud establece un plazo de entrega con fecha límite en 2026 para los fabricantes. El objetivo es tener lista la pantalla para un iMac con tecnología OLED que llegaría al mercado en 2027, como muy pronto.
La propuesta de Apple detalla especificaciones muy precisas para el nuevo panel. Se exige una densidad de píxeles mínima de 218 ppi, lo que permitiría mantener la resolución actual de 4.480 x 2.520 píxeles. Esto garantizaría compatibilidad con el software existente sin necesidad de reescalar contenido. Además, el panel deberá conservar la cobertura de color P3 y la tecnología True Tone, ya presente en los modelos actuales.
Uno de los aspectos más destacados es el salto en brillo. Apple exige al menos 600 nits de brillo máximo, un 20% más que los modelos LCD vigentes. Esto, combinado con el contraste extremadamente profundo propio del OLED, facilitaría enormemente el uso del equipo en ambientes iluminados.

Samsung, por su parte, tiene grandes probabilidades de utilizar su tecnología QD-OLED apilada, con cinco capas BBGBG, recientemente introducida en monitores gaming de alta gama.
El modelo que llegaría primero no sería el iMac OLED, sino un iMac Pro con chip Apple M5 Max. Este equipo apuntaría a un lanzamiento en 2026, según indicios hallados en código del sistema operativo. El iMac OLED, en cambio, estaría asociado a la futura generación de procesadores M6, fabricados en proceso de 2 nanómetros. Este salto implicaría mejoras sustanciales tanto en rendimiento como en eficiencia energética.
La hoja de ruta de Apple hacia el OLED abarca varios productos. El iPad mini recibiría su panel OLED durante este año. El iPad Air y el propio iMac seguirían en 2027. El MacBook Air completaría la transición en 2028. Esta estrategia escalonada responde a los desafíos técnicos y de manufactura que implica producir paneles OLED de gran tamaño con alto brillo.
Así, Apple avanza con paso firme hacia la adopción masiva del OLED en toda su línea de productos, con el iMac como uno de los últimos eslabones de esa cadena. La transición promete imágenes más nítidas, negros más profundos y una experiencia visual superior a la actual tecnología LCD, consolidando al iMac como una herramienta de referencia para creativos y profesionales.
