El Congreso Nacional finalizó el trámite del proyecto que integra al país a la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). La aprobación unánime permite a la nación convertirse en Estado Miembro Asociado del laboratorio de física dueño del LHC.
Con esta acción, Chile se posiciona como el segundo país de Sudamérica en alcanzar esta categoría de vinculación con el centro europeo. La adhesión formaliza una nueva etapa en la cooperación internacional en física de altas energías.
Capacidades técnicas e infraestructura del CERN a las que puede optar un Miembro Asociado
La membresía permite el acceso a investigaciones sobre los componentes fundamentales de la materia y las fuerzas universales. Estos estudios han derivado en hallazgos críticos como el bosón de Higgs mediante colisiones de partículas.
El centro alberga el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en colaboración con más de 23 Estados miembros. Esta infraestructura opera como el acelerador de partículas de mayor potencia y envergadura construido hasta la fecha.
Funciona conceptualmente como una “pista de carreras” subatómica subterránea de alta velocidad para la materia. Al provocar choques entre partículas, los científicos pueden observar y analizar los ladrillos básicos que construyen la realidad física.
Las tecnologías desarrolladas en este entorno tienen aplicaciones directas en diversos campos prácticos:
- Implementación en el sector de la medicina.
- Desarrollo de herramientas para la informática.
- Soluciones aplicadas al área de la energía.

Marco operativo y compromisos financieros
El Acuerdo Chile-CERN estructura una relación que data de un convenio de cooperación firmado originalmente en 2004. Su propósito es facilitar la transferencia tecnológica y la inserción en experimentos de las instituciones chilenas.
El país realizará un aporte financiero equivalente al 10% del valor asignado a un Estado Miembro pleno. Este aporte al CERN permitirá acceder proporcionalmente a las oportunidades científicas e industriales de la institución.
Investigadores, personal técnico y empresas nacionales podrán participar en los procesos de contratación y licitación de la organización. Esto apunta a mejorar el capital humano en las ciencias, y desde luego, la participación de científicos nacionales en proyectos de alto impacto.
El ministro de Ciencia, Aldo Valle Acevedo, destacó la relevancia estratégica de esta decisión estatal a largo plazo.
“El ingreso de Chile al CERN es una decisión estratégica de Estado. Es abrir las puertas del conocimiento más avanzado del mundo a la ciencia chilena y, al mismo tiempo, una señal concreta del compromiso del país con la cooperación internacional, con políticas públicas de largo plazo en ciencia, tecnología e innovación”.
Aldo Valle Acevedo, ministro de Ciencias de Chile

