El complejo panorama que enfrenta la industria del hardware para computador suma un nuevo capítulo crítico que afecta directamente a las tarjetas gráficas GALAX, luego de que fuentes del sector revelaran que su empresa matriz, Palit, habría decidido cerrar la fábrica de la marca.
El motivo principal detrás de esta drástica medida radica en la imposibilidad de suministrar suficientes chips de NVIDIA para mantener activa la producción, tras meses de profunda reorganización interna bajo el paraguas de Palit Group que también involucraron a su división europea conocida como KFA2.
Esta determinación ocurre en un momento sumamente tenso para el mercado, donde modelos como la GeForce RTX 5090 sufren de un inventario muy limitado o exhiben precios desproporcionados en las tiendas.
A esto se añade el constante encarecimiento de las memorias y la decisión de los fabricantes de priorizar los productos destinados a centros de datos e inteligencia artificial, reduciendo drásticamente el suministro disponible para el segmento gaming y complicando la existencia de los ensambladores tradicionales.
El cierre de la planta de tarjetas gráficas GALAX tras los desmentidos oficiales
La noticia resulta muy llamativa porque hace apenas 6 meses surgieron rumores sobre el futuro de esta compañía, su variante KFA2 y la prestigiosa línea Hall of Fame (HOF), ante lo cual Palit Group salió públicamente a desmentir su desaparición explicando que solo era una reestructuración interna para centralizar la gestión y seguir desarrollando productos con normalidad.
Sin embargo, al no poder garantizar un flujo suficiente de procesadores gráficos, mantener operativa esta planta dejó de ser viable para la firma y, aunque no implica su fin inmediato, la marca desaparecerá del mercado apenas se agoten las unidades que ya habían sido fabricadas.
El escenario sorprende aún más considerando que el pasado 22 de octubre la compañía presentó su GeForce RTX 5080 HOF Extreme para los mercados internacionales, mostrando una actividad pública normal mientras los problemas internos de abastecimiento alcanzaban un punto crítico.
Con este movimiento, el conglomerado sacrificaría sus divisiones secundarias para aprovechar todos sus recursos en seguir ensamblando placas de video únicamente bajo los sellos de Palit o Gainward.
La escasez de componentes y el enfoque total en la inteligencia artificial
Este problema no parece aislado si observamos lo que ocurre actualmente con NVIDIA, pues aunque la GeForce RTX 5090 continúa oficialmente en producción, varios ensambladores reconocen en privado que resulta extremadamente difícil conseguir más chips GB202 y memorias GDDR7, llegando al extremo de no poder realizar nuevos pedidos ni precomprar el hardware necesario a la espera de stock para seguir fabricando dicho modelo.
Al mismo tiempo, tanto los módulos DRAM como NAND Flash llevan meses subiendo de precio mientras la memoria gráfica enfrenta una fuerte presión, ya que los grandes proveedores destinan cada vez más capacidad hacia productos mucho más rentables como servidores e inteligencia artificial.
Todo esto deja en evidencia que los fabricantes más pequeños corren un serio peligro de desaparecer al contar con menos silicio disponible, memorias escasas de valor muy alto y una enorme dificultad para vender modelos gaming a precios tan elevados.
Finalmente, queda claro que NVIDIA está completamente centrada en la inteligencia artificial porque es el negocio que genera mayores ingresos hoy en día, un escenario donde cada unidad vendida para videojuegos representa perder dinero frente a destinar esos mismos componentes a un acelerador corporativo.

