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Auriculares que te identifican por el latido del corazón: así funciona AccLock, la nueva tecnología biométrica

La biometría acaba de dar un salto que nadie esperaba, y llega desde el interior del oído. Y es que un equipo de investigadores presentó AccLock, un sistema capaz de identificar a un usuario de forma pasiva y continua utilizando únicamente los acelerómetros que ya traen incorporados la mayoría de los auriculares modernos, sin necesidad de sensores adicionales.

Por lo tanto, lo que antes requería cámaras, huellas digitales o contraseñas podría reducirse a simplemente colocarse los auriculares en los oídos. La investigación apunta a una futura integración en dispositivos de tipo AirPods, abriendo la puerta a una autenticación invisible en el día a día.

El principio científico detrás del sistema se llama balistocardiografía, o BCG.

Cuando el corazón late, genera pequeñas vibraciones mecánicas que viajan a través de los huesos y tejidos del cuerpo hasta el canal auditivo. Los acelerómetros intraauriculares captan esas micro-vibraciones y generan una señal biométrica única para cada persona.

Es decir, al igual que la huella dactilar o el iris del ojo, el patrón específico de vibración cardiaca de cada individuo es suficientemente distinto como para servir de identificador. Sin embargo, el mayor desafío técnico del sistema fue separar esas señales distintivas del ruido de fondo generado por el movimiento del cuerpo y el ambiente externo.

Para lograrlo, los investigadores entrenaron un modelo de aprendizaje profundo que aprende a construir un mapa donde las muestras de una misma persona quedan cerca entre sí, y las de personas distintas quedan lejos en términos matemáticos. De esta forma, durante el registro inicial, el sistema captura las señales BCG del usuario y calcula un umbral personalizado.

En la autenticación posterior, compara una nueva señal con ese perfil y decide si es la misma persona. El sistema fue evaluado incluso en condiciones cotidianas como caminar o mantener una conversación, logrando tasas de error muy bajas en ambos escenarios.

Las implicaciones prácticas son amplias. La autenticación continua permitiría que un smartphone o computador detecte automáticamente cuándo alguien distinto al dueño toma el dispositivo, bloqueándolo en segundos. También podría usarse en sistemas de control de acceso físico o para validar transacciones financieras sin que el usuario realice ninguna acción.

Por ahora, AccLock sigue siendo una investigación académica. Sin embargo, dado que empresas como Apple ya integran acelerómetros avanzados en sus AirPods Pro y la industria wearable avanza en sensores biométricos, la distancia entre el laboratorio y el producto comercial podría ser menor de lo que parece. Así, el corazón podría convertirse en la próxima clave de acceso que llevas contigo a todas partes.

Fuente: Science Direct

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