La exclusión de varios modelos de Apple Watch de watchOS 27 ha generado críticas entre los usuarios, especialmente entre quienes poseen el primer Apple Watch Ultra, un dispositivo que debutó como la opción más premium de Apple y que, según estas informaciones, dejaría de recibir grandes actualizaciones tras apenas unos años.
Ante la controversia, la empresa explicó que la decisión está relacionada con los requisitos de rendimiento de las nuevas funciones incluidas en watchOS 27. Según la compañía, características como Siri AI, los nuevos gestos inteligentes y la integración con Apple Intelligence requieren la potencia disponible en los chips de los Apple Watch Series 9, Ultra 2 y modelos posteriores.
La compañía sostiene que uno de los objetivos principales de watchOS 27 es profundizar la integración del reloj dentro de su ecosistema de inteligencia artificial, algo que los procesadores más antiguos no podrían ofrecer con la experiencia y fluidez que la empresa considera adecuadas.
Sin embargo, la explicación no ha convencido a todos los usuarios. El descontento se concentra especialmente en el primer Watch Ultra y en modelos relativamente recientes como los Series 8 y el SE de segunda generación, cuyos propietarios consideran que el período de soporte resulta más corto de lo esperado para dispositivos que aún mantienen un hardware competitivo en muchos aspectos.
La situación vuelve a abrir el debate sobre el equilibrio entre la incorporación de nuevas funciones basadas en inteligencia artificial y la duración del soporte de software en dispositivos que, hasta hace poco, se consideraban de última generación.

